Cómo limpiar un Portatil de Virus
Domingo, 4 Mayo, 2008Mientras mi compañero se pelea con un ordenador yo sigo enfrascado con unos presupuestos. Sé que uno de nuestros fuertes es ese poder hacer una configuración a medida para nuestros clientes pero me aburre un montón tener que buscar cada componente en nuestro mayorista habitual, meterlo en una plantilla que tenemos y sacárselo al cliente en una bonita hoja.
Abre la puerta una anciana con unas bolsas de la compra en la mano.
“Otra que nos preguntará si vendemos lavadoras, ¿no se darán cuenta que evidentemente se trata de una tienda de informática?”
- ¿Arregláis portátiles?
“Buff”
Salí de mi absorto trabajo “presupuestil” y me acerqué hacia la señora.
- Si, ¿qué desea?.
- Es que mi nieta tiene uno de esos portátiles que se llevan a todos sitios y no le funciona.
- ¿Qué síntomas tiene?
- Pues que no se ha tomado la medicación y parece que eso le sienta mal.
Me gusta la metáfora de tratar a cada equipo que entra como si de un paciente hospitalario se tratara.
La verdad es que aquella viejuca me cogió en fuera de juego ya que usó mi símil y siguió la jugada sin que el árbitro hubiera pitado. Casi casi me mete un gol por la escuadra.
Sonreí y la pregunté:
- ¿No le dijo el médico que siguiera el tratamiento a rajatabla?
La señora quedó anonadada y me devolvió la sonrisa.
- Mire, lo mejor es que nos traiga el “aparato” y le echemos un vistazo.
- Muchas gracias, luego se pasará mi marido.
Por la tarde a primera hora apareció un señor con una bolsa de portátil.
Supuse que era el servil marido de aquella graciosa anciana.
Nada mas abrir la puerta de la tienda entró una ráfaga de dulce fragancia primaveral, fuera se podía observar cómo los alegres pájaros cantaban al sol una oda incandescente.
Se le abrió el parte de incidencia en donde nos explicó lo siguiente:
El cacharro empezó a ir lento, supusieron que tenía virus y le pasaron una herramienta de esas que lo hacen desde “La Internet”. Al ver que seguía igual el mítico amigo “howtopringao” de la nieta les dijo que quizá estaba sucio y al calentarse se ralentizaba todo. Después de que lo limpiaran dejó de funcionar. Ahora ni arranca.
Despedimos al señor con nuestra mejor sonrisa y procedimos con nuestras labores.
Como teníamos todos los bancos del taller ocupados pasando en uno test de memoria y en otro un programa de diagnóstico de disco duro y no nos íbamos a quedar con los brazos cruzados hicimos un hueco para el portátil que dejó misteriosamente de funcionar.
Nada mas sacarle del maletín me invadió un recuerdo juvenil:
campos verdes, flores silvestres, bosques con infinidad de árboles…..
En ese preciso instante entró Charlie Pui Pui, antiguo compañero de fatigas en la tienda que ya no trabaja con nosotros a hacernos una visitilla:
- ¿A qué huele?
- ¿No sé tu también lo has notado? dijo Gelo.
Les miré con recelo, yo también había olido las flores pero pensé que era la calle.
- Si, joer, huele como a jabón con perfume al bosco
Miré de nuevo a los dos
Lentamente me fui acercando a la mesa del taller, mis pies se movían como si el espacio/tiempo en la tienda hubiese partido entre dos y fuese a super-cámara lenta.
Me agaché y empecé a husmear como si de un certero chucho “buscapersonas” me tratara.
- ¿no habeis notado el portatil demasiado limpio?, espeté.
Lo normal es encontrar restos de polvo, incluso algún animal que se hubiera colado entre las teclas, pero en este caso estábamos delante de un portatil impoluto. Parecía como si fuera nuevo, pero con un fuerte olor a flores del bosque.
Mosqueado les miré, volví la vista al aparato y me agaché de nuevo.
Intranquilo y angustiado me empezó a temblar el cuerpo entero ya que me estaba imaginando lo peor, aunque me parecía increible.
Me erguí, di media vuelta con máxima tranquilidad, cogí el teléfono y marqué el número de aquellos queridos ancianos.
- Buenas, le llamo de la tienda de informática del pueblo
- ¡Ah si!, ¿ya está arreglado el ordenador?
- No, no si nos le han dejado hace menos de una hora. Sólo quería preguntarles algunas cosas antes de ponernos con él.
¿El portatil qué tenía?
- Pero si ya se lo hemos explicado. Estaba sucio y le hemos limpiado.
- Ya, ya, pero es que huele como a….
- Ah, bueno…eso es del lavavajillas…..
- ¿Cómo?
- Si, del lavavajillas. ¿Pero no le acabo de decir que estaba sucio?.
En cuanto al avispado amigo de mi nieta nos dijo que estaba sucio de virus entendí todo. Lo metimos en el lavavajillas y listo.
